Quiénes somos
Gustavo, Eva, un sótano y catorce años de máquina de coser.
Eva y Gustavo en el sótano-tienda, octubre 2025. Foto: sobrina Marisol.
La historia, sin adornos
Empezamos en marzo de 2024, aunque la idea venía rondando desde 2022. Eva siempre cosió — su mamá tenía una mercería en Aldama y desde los doce años cortaba bastillas los sábados. Yo (Gustavo) trabajé quince años en una distribuidora de telas en Aguascalientes, así que conocía a los proveedores y sabía qué se hacía bien y qué no.
El detonante fue cuando una vecina nos pidió cortinas para su sala y le dijimos que sí "como favor". Tres meses después teníamos seis encargos así, todos por recomendación. Hicimos cuentas: si íbamos a seguir, mejor formalizar. Constituimos la sociedad el 18 de marzo de 2024 ante notario y arreglamos el sótano en dos fines de semana.
El primer mes vendimos siete piezas. El segundo, doce. Para diciembre de 2024 ya teníamos clientela fija del centro, y un par de pedidos que llegaban por Instagram desde Cuauhtémoc y Delicias. Nada explosivo — crecimiento lento, lo que cabe en el sótano y en el tiempo de Eva.
Lo que aprendimos en estos dos años: la gente sí quiere tocar la tela antes de comprar. Las cortinas en línea son una apuesta a ciegas. Por eso insistimos en que vengan, traigan su pieza de referencia, y la prueben con la luz de su propia casa si pueden mandar foto.
No queremos volvernos cadena. Queremos un segundo punto en Delicias para 2027 (si todo sale), y mantener la calidad de tener pocas piezas, bien escogidas. Eso es todo el plan.
Quiénes somos los dos
Gustavo Ramón Gómez Zaragoza, 41 años
Nací en Hidalgo del Parral, viví en Aguascalientes catorce años. Ingeniero textil truncado (cuarto semestre). Me toca el lado de proveedores, logística, números y discutir con la paquetería cuando un bulto se traspapela. Aficionado al café de olla y a las películas de los años 70.
Eva Saraí Hernández Mendoza, 38 años
Chihuahuense de nacimiento. Catorce años cosiendo, primero por gusto y luego por trabajo en un taller de uniformes escolares. Le toca lo que toca tela: corte, bastilla, costurera, lavado, atender en mostrador. Su gato Pelusa la sigue a todos lados, hasta el sótano.